COMO LAS ESPINAS
Como espina a la rosa,
como sal al alimento,
así el amor es a la vida.
Y en su complejidad,
es fragancia de flor
y, a veces, punzante herida.
Sal que da sabor a las rutinas,
condimento al día.
Porque no se vive sin caras y cruces,
sin las sombras que la luz proyecta,
Sin mariposas de sal,
sin el corazón en un hilo.
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