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Mostrando las entradas etiquetadas como Poemas de la cuarentena

Mi homenaje Ida Vidale

Mi homenaje Mi homenaje al que plantó cada árbol sin pensar, para siempre. O acaso imaginando al desunido que un día lo convoca, lo celebra. A lo que no obstante el mediodía, se da en glorioso atardecer. A todo lo que ocurre sin ser más que eso: algo. Al conductor del ómnibus, cumplido, sonriente, que levanta una tarde con su simple saludo. Al pájaro que pía. A quien en su país desvencijado ose decir su parecer riesgoso. Al que en el valle recuerda que hay montañas y en una gota de agua, olvidando la niebla, tiembla ante la sequía y el desierto ofrecido. Al banco cuya húmeda madera me acoge y me refresca, mientras el tormentoso verano no da tregua. Al hueco que busca colmarse pese al vértigo y a la gaita que llama a soledades desde un acantilado. Al que se acuerda de mí. Al que me olvida. Ida Vidale Premio cervantes 2019 Enviado por María Jose Marrodán

Confesión de Charles Bukowsky

Confesión Esperando la muerte Como un gato Que va a saltar sobre La cama Me da tanta pena Mi mujer Ella verá este Cuerpo Blanco Rígido Lo zarandeará una vez y luego Quizás Otra: <> Hank no Responderá. No es mi muerte lo que Me preocupa, es mi mujer Que se quedará con este Montón de Nada. Quiero que Sepa Sin embargo Que todas las noches Que he dormido a su lado Incluso las discusiones Más inútiles Siempre fueron Algo espléndido Y esas difíciles Palabras Que siempre temí Decir Pueden decirse Ahora: Te amo. Enviado por Iván Mendoza Marrodán para Poemas de la cuarentena, Cadena Poética.

Sin título. Isabel López Bana

Si mejoras el mundo mejora. Con tu ejemplo das ejemplo. Quédate en casa  Enviado por Isabel López Bana para POEMAS EN LA CUARENTENA. CADENA POÉTICA

Metapoesía de González Alonso.

Si te preguntan por qué lees poesía y buscan la respuesta en el cajón de las cosas de la cabeza no encontrarán ninguna respuesta; si te preguntas por qué ese rincón de tu cabeza está vacío tampoco lo sabrá tu cabeza que sabe al fin de tantas cosas importantes y complejas. Si me preguntas por qué escribo poesía tampoco encontraré en mi cabeza una respuesta porque mi cabeza no escribe poesía ni piensa poesía, ni entiende los problemas de la poesía, ni le parecen de provecho o interesantes los temas de la poesía. Porque la poesía es perder la cabeza; llevar más lejos a la razón, a donde no entiende, pero sabe. Porque la poesía es la forma de tu alma pisando el jardín de la belleza, entendiendo el dolor, sintiendo lo trágico y sublime de estar vivo, saber de lo efímero de la existencia y esa inclinación mesiánica de llevar la buena nueva al mundo. Aportado por González Alonso para POEMAS EN LA CUARENTENA. Cadena Poética

PALABRAS PARA JULIA DE JOSÉ AGUSTÍN GOYTISOLO

Pienso que Palabras para Julia, de José Agustín Goytisolo encierra todo un pequeño compendio de ayuda sin varita mágica                                                   … Nunca te entregues, ni te apartes.                                                       Junto al camino nunca digas                                   ...

No te rindas MARIO BENEDETTI

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No te rindas, aún estás a tiempo De alcanzar y comenzar de nuevo, Aceptar tus sombras, Enterrar tus miedos, Liberar el lastre, Retomar el vuelo. No te rindas que la vida es eso, Continuar el viaje, Perseguir tus sueños, Destrabar el tiempo, Correr los escombros, Y destapar el cielo. No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, Aunque el miedo muerda, Aunque el sol se esconda, Y se calle el viento, Aún hay fuego en tu alma Aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo Porque lo has querido y porque te quiero Porque existe el vino y el amor, es cierto. Porque no hay heridas que no cure el tiempo. Abrir las puertas, Quitar los cerrojos, Abandonar las murallas que te protegieron, Vivir la vida y aceptar el reto, Recuperar la risa, Ensayar un canto, Bajar la guardia y extender las manos Desplegar las alas E intentar de nuevo, Celebrar la vida y retomar los cielos. No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, Aunque el miedo ...