Entre el 18 y el 24 de agosto del 1882, Friedrich Nietzsche acuñó diez reglas para la escritura, una especie de manual que pretendía sentar las bases para una expresión escrita correcta, clara y genuina. Este decálogo fue enviado por el filósofo a través de cartas a Lou Andreas-Salomé, intelectual, escritora y psicoanalista rusa, musa de muchos pensadores y artistas de su época, mujer de la que Rainer Maria Rilke y, según algunos, Freud estuvieron enamorados, y a quien Nietzsche hizo su protegida y propuso matrimonio la segunda vez que la vio; ella lo rechazó y su amistad terminó, pero siempre guardó un gran respeto por el filósofo y su obra. Sería precisamente Lou Andreas-Salomé quien, más de 20 años después, publicaría este decálogo tituladoHacia la enseñanza del estilo (Toward the teaching of style). En estas diez reglas podemos percibir un gusto por el aforismo, por los conceptos oscuros, y una vena evidentemente filosófica, en particular cuando Nietzsche habla de la...