Una explosión de color ha saltado de tus ojos a mi boca. Ha eclipsado el jardin, el alfeizar, la tristeza que al punto amenazaba con quedarse. Dicen que es el sol, la primavera, el rezagado verano, la lluvia de tus versos. Un estallido de besos ha dormido en mi boca y el corazón, al color del calor, ha florecido. 📸Abel Baquerin
Déjame, madre, que muera yo primero,
ResponderEliminarque no entiendo esta vida tan vida,
que la idea ni la quiero ni la soportaría,
la de quedarme solo y descompuesto,
la de no verte más que en mis sueños.
Déjame, madre, que muera yo primero,
que no aguanto ni medio ni un día
sin tus caricias, sin tu cálida sonrisa,
que el aliento se me rompería entero,
que sabes que estoy dispuesto.
Déjame, madre, que muera yo primero,
que no tengo palabras todavía
porque mudo me dejan las escritas,
tus versos, tu sabiduría, tu tiempo,
todo lo que me das, cada gesto.
Déjame, madre, que muera yo primero,
que todas las esquinas de la alegría
prometo dejártelas escondidas
envueltas en el viento secreto
para que te digan, cuanto te quiero.