LA ESPERA EN LA NOCHE
de
la vida en las pestañas,
a
las losas del alma y de las manos,
era
una noche con ojos de cualquiera,
con
viento de cualquier febrero,
con
nieve en cualquier incertidumbre.
La
noche que apagó todas las dudas de los besos,
era
también la noche que no se parecía a ninguna.
Ninguna
sabía a sal y a amanecer,
ni
escondía horizontes con labios de promesa,
ni
portaba ese velero de regreso a las infancias.
La
noche que se parecía a cualquier noche
y
no fue como ninguna,
rompió
la disciplina del dolor
en los bancos mansos de hospitales,
quebró
la rutina de los días,
y
nos lleno de Luz la voz y las miradas
cuando
ella lloró estrenando el mundo
y
nosotros estrenado su llegada.
Sencillamente precioso! Eres genial mami!
ResponderEliminarMagnífico.
ResponderEliminarEstupendo.
ResponderEliminarEstupendo.
ResponderEliminarUn poema hermoso, de los que llegan y conmueven, no solo de los que suenan.Bicos
ResponderEliminarMuchas gracias Marisu. Eres un sol. Bicos
EliminarNo he leído a nadie que dijera tan bonito como nació mi niño, que es como nació la tuya.
ResponderEliminargracias
Ana