VÉRTIGO
Igual que un
torbellino que se traga
la estable
voluntad.
Igual que un sueño,
gelatinoso y torpe,
que afloja
extremidades y enterezas
del plano vertical
espacio-tiempo
y hace de lo real foto
movida,
y abre cada
resquicio,
cada esfínter del cuerpo
amilanado,
y se antoja la boca
grifo abierto
y el vientre,
maremotos a punto
de expandirse.
Luego llega,
disparando tus
miedos,
el gélido y copioso
sudor de la impotencia,
el hormigueo
absurdo de los brazos,
la impenitente
fuerza
que clausura los
párpados cansados
y libera
el atávico afán de
abandonarse
en la fosa sin
fondo del sopor más consciente.
Un reto al
equilibrio perdido de antemano
desde que el susto
llega
y deja su
constancia irremediable
de que somos
peleles,
marionetas
cuyos hilos dirige
a su capricho
la angustia de un
achaque,
de un mal
inesperado.
Da igual que sea leve,
puntual y reversible.
Mario
Martínez, Poeta Alfareño, Presidente Asociación Poetas de La RiojaBaja
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