¡QUIÉN PUDIESE ATRASAR EL RELOJ POR LAS ESQUINAS!
del tiempo impenitente y
despeinado,
del de mirada suave, el
remilgado,
el que te toca y te reta de
frente,
y el que clava la daga por
la espalda.
Del que aprendimos a crecer
y morir
por varias falsas causas y a
vivir
por otras tantas engañosas,
sin calma
suficiente para evitar la
herida
para aprender del rayo y sus
cenizas.
Y no obviar la esperanza, ni
dejar olvidada
la promesa de amar la rosa y
sus espinas
aún con el túetano del alma al
descubierto.
¡Quien pudiese atrasar el
reloj por las esquinas!
Que bello amiga!!!! Siempre tu belleza por dentro y por fuera. Resiste la maratón de esta semana!!! Besitos y ánimo!!!!
ResponderEliminarPD. plis saca la verificación de palabras para hacer comentarios, que soy un poco corta de vistaaaaa jajaja..... Pon moderación y con eso te proteges... Es solo una sugerencia amiga. Bs