LA IMPIEDAD DE LAS EXCUSAS
para los errores, las tropelías, la omisión.
como "ya lo dije","no lo sabía",
“la culpa es del clima, del otro, del gobierno,.."
Pero hoy, ahora,
estamos hablando de la Vida.
De la Vida de un hombre,
un niño, una mujer. De sus vidas
y los derechos que en ellos anidan,
que nacen con su ser,
conviven con su dignidad.
Siempre hay un argumento frívolo,
repetido, opaco, circunstancial
frente al horror, la dejación, el pecado.
Pero estamos hablando de Vivir
y no podemos mirar hacía adelante
sin convertirnos en sal.
No podemos dejar la carga a unos pocos,
llámanese Igor, Laisa, Ana, Lisandro,
llámense los olvidados, los perdidos,
los ninguno, los nadie que pelean solos,
que defienden a mordiscos sus derechos,
que caen, y rezan y mueren solos
con la denuncia como estigma en su mirada.
Siempre flota y se consolida y se arraiga
un argumento trivial, inhumano, baladí
frente al error, el horror, la omisión, el pecado.
Pero estamos hablando de la Vida,
de derechos humanos,
e una patria común de dignidad.
Y no podemos recurrir
al superfluo argumento de excusar,
ni de ignorar, ni relegar,
ni amagar la herida sin ser heridos,
sin sabernos, íntimamente, cobardes.
Texto:María Marrodán Gironés
Para Amnistía Internacional.10 de Diciembre de 2012
Imagen:http://derechoteorico.blogspot.com.es/p/derechos-humanos.html
Comentarios
Publicar un comentario