Y SI FUESE OTOÑO
Y si fuese otoño y vos no lo supieses.
Vos siguieras instalado en el sol
de una playa lejana, sin gaviotas
ni barcos oportunos,
y siguieses nadando en la espuma
de un recuerdo fatuo,
de un amor expectante.
Y si fuese otoño,
así simplemente,
de forma cotidiana,
con ese abanico de colores en los ojos
y en las hojas rendidas de los árboles,
en el aire alentado de anastasias,
en las vides y los labios ya maduros.
Y si fuese otoño, llanamente, sin proezas
y vos llegaseis de repente
por el clamor del viento,
por la esquiva herida de la tarde.
Si tornaseis, de súbito,
para vendimiar los besos ya precisos,
para encender
para encender
la flor de los granados.
Qué hermoso amiga.
ResponderEliminarBesos.